Cuando tenemos . Se esuna preocupación, un mal día, un problema y no queremos que se entere cierta persona... intentas evitarla. Porque sabes que en cuanto te mire, sabrá que te pasa algo.
Llevo tiempo huyendo, poniendome una mascara inutil con una gran sonrisa. Cuando en realidad he querido llorar y no me lo he permitido. Repercutiendo en mis pilares una carga atroz y una carga de tristeza.
He buscado refugido en mis depositos de energias, de mis alegrias... pero todas las reservas acabaron.
Ya no hay lagrimas pues hay sequia en mi alma.
