Oscurecía, no había miedo, solo empezaba otro gran sueño.
Sus parpados cansados, caían.
Otra gran historia empezaba, nuevamente ella sería la única protagonista.
Deseaba con alegría e entusiasmo ese momento,
Pues ella era libre, jugaba con historias, memorando deseos e historias nunca acabadas.
Ella escribía el guión, redacta su cuento y sonreía con finales siempre anhelados
Daba igual el tiempo, pues el reloj se detenía,
Su alegría fluía, sus lagrimas brotaban, mientras cantaba y reía.
Relataré un sueño lleno de sorpresas y que menos una nueva aventura.
Llegaba ese momento, en el cual sus parpados se adormecían,
La sensación de hormigueo por sus piernas la enternecían,
La percepción de desconexión, de tanta disputa diaria, hacia de este momento muy deseado.
Empezaba su cuento, ella buscaba con entusiasmo, sus manos,
Su cuerpo desnudo e incitador.
Encontró en ese momento algo mucho mas enriquecedor.
Una mirada cómplice, una caricia insaciable, una despedida de volteretas.
Ella se conformaba con grandes esperanzas que se repetiría este momento.
Pues ella, presumía de tener en su poder lo mas importante,
Un papel, un lápiz y si no le encajaba borraba la historia, sin dolor y sin consecuencias.
Al despertar volvía a la realidad, pero nadie le suprimiría la emoción,
de despertar esperanzada.

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